Un recorrido guiado a través de los sonidos de América Latina, sus instrumentos y sus intérpretes. Por Edgardo Civallero.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Las raíces africanas de la caña de millo

Las raíces africanas de la caña de millo

Parte 01. Introducción – Clarinetes tradicionales


 

Introducción

La caña de millo es un clarinete tradicional colombiano que empezó utilizándose en el llamado "eje musical del Caribe occidental", sector que ocupa parte del noroeste del país; concretamente, los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba y Sucre. En las tierras bajas del Atlántico se lo denomina "caña de millo" o "flauta de millo", mientras que en las sabanas de Bolívar, Córdoba y Sucre se lo conoce como "pito atravesao" (Olsen y Sheehy, 2008; Savia, s.f.).

Se trata de un aerófono de estructura sencilla: un clarinete idioglótico de ejecución transversal, de tubo abierto por ambos extremos, originariamente construido con una sección de tallo de millo o sorgo, y que se hace sonar tanto mediante la exhalación como mediante la inhalación de aire a través de su lengüeta.

A pesar de su sencillez y de lo limitado de su rango melódico, sus posibilidades interpretativas son muy ricas. Como parte del llamado "grupo de millo", donde actúa como instrumento solista acompañada por varios membranófonos e idiófonos, la caña de millo ha sido la inconfundible e inimitable voz de numerosos ritmos tradicionales de la región: desde la muy conocida cumbia hasta las puyas y los perilleros, entre otros. En la actualidad ha alcanzado una enorme difusión y aparece también en áreas y contextos distintos de los originales, donde a veces se la ha re-significado y adaptado a nuevos esquemas socio-culturales.

Los rasgos más característicos de la caña de millo la vuelven un instrumento único en América Latina; una especie de "isla organológica". Esta singularidad, y la aparente ausencia de vínculos claros con aerófonos vecinos, han llevado a algunos investigadores a preguntarse sobre el origen del curioso clarinete colombiano. Al respecto se han formulado varias hipótesis preliminares, ninguna de ellas lo suficientemente explorada o documentada (vid. Ochoa Escobar, 2012), que pueden agruparse en dos líneas principales: las que se inclinan por la procedencia africana del instrumento, y las que buscan sus raíces entre los pueblos indígenas y mestizos del área Caribe. Las viejas hipótesis de un posible origen europeo –y las contemporáneas de un origen asiático– han sido descartadas debido a una sustancial falta de evidencias.

En el presente artículo se pretende proveer elementos documentales que sustenten la hipótesis del origen africano, a la vez que se analizan coincidencias e influencias mutuas con algunos clarinetes empleados por las sociedades originarias del extremo septentrional de América del Sur.

 

Los clarinetes tradicionales en América del Sur

Los clarinetes (422.2 en la clasificación de Hornbostel y Sachs) son instrumentos de viento de lengüeta simple, en los que el sonido se produce mediante el movimiento batiente de una lámina elástica, provocado directa o indirectamente por el soplo del intérprete.

El clarinete-tipo suele contar con un cuerpo principal, cilíndrico o cónico, en el cual se abren un número variable de orificios de digitación. En el extremo distal de ese cuerpo, abierto, se sitúa un pabellón amplificador, mientras que en el extremo proximal o de soplo, cerrado, se encuentra la lengüeta.

A pesar de tener tal patrón como referencia, muchos miembros de esta familia organológica tienden a alejarse del instrumento modelo: sus materiales de construcción, sus dimensiones, y su diseño y estructura general son increíblemente variables. Pueden llegar a estar desprovistos de orificios, de pabellón o, en ocasiones, incluso de cuerpo, y contar con aeroductos complementarios o tubos abiertos por ambos extremos. De esta manera se configuran numerosas tipologías instrumentales, cada una con unas características propias bien determinadas.

Todos esos tipos coinciden en un rasgo común: la lengüeta, el elemento productor de sonido, una pieza de obligatoria presencia en cualquier clarinete por ser la que define a esta categoría de aerófonos. Se trata de una fina laminilla rectangular, estrecha y alargada, fija por un lado y libre por los otros tres, que se corta y levanta en el propio cuerpo del instrumento (clarinetes idioglóticos) o en/como una pieza independiente (clarinetes heteroglóticos). En este último caso puede fabricarse a partir de la boquilla –pieza cilíndrica, cerrada por un extremo y abierta por el opuesto, que se introduce en el cuerpo principal o directamente en el pabellón– o bien elaborarse de otro material y sujetarse a la boquilla o al cuerpo del clarinete mediante un sistema especial de ataduras. La lengüeta puede abrirse de arriba abajo o viceversa, y tiene una longitud variable, ajustable mediante lazos de hilo móviles u otros mecanismos similares.

Si bien existen diferentes técnicas para interpretar un clarinete, por lo general la lengüeta se introduce parcial o totalmente dentro de la boca; la presión de aire creada por el músico en el interior de la cavidad bucal (exhalando o, más raramente, inhalando el aire) la pone en movimiento, y su batimiento genera un sonido zumbón que puede ser modulado de diversas formas. En algunos casos, los labios o dientes se apoyan sobre la lámina para variar la longitud de la sección que bate y, por ende, la nota que emite; en otros, se aumenta la presión para obtener distintos armónicos; más habitualmente, son los orificios de digitación los que se ocupan de modular el sonido. En todos los casos suele colocarse un fragmento de hilo, pelo, crin o fibra vegetal bajo la lengüeta; se consigue así que la vibración no se interrumpa, pues dicho fragmento impide que la lámina se adhiera al cuerpo principal del aerófono o a la boquilla por la humedad del soplo.

En la interpretación de ciertos modelos, los labios del músico ni siquiera se acercan a la boquilla o a la lengüeta, pues ambas piezas se ubican al final de un aeroducto, un tubo que funciona como una cámara de aire estanca (tal y como hace la boca del músico). Al soplar por el extremo abierto, el intérprete logra que la presión del aire aumente dentro del aeroducto y que, en consecuencia, la lengüeta vibre.

El clarinete es un instrumento que aparece en todo el mundo. Quizás los representantes más conocidos de esta familia sean los clarinetes de banda y orquesta, desarrollados en Europa occidental. Pero hay muchísimos otros, de construcción y uso popular y tradicional; entre ellos, algunos clarinetes campesinos europeos que dieron origen, durante el Renacimiento, a la actual versión de orquesta.

En América del Sur, estos aerófonos son construidos y utilizados sobre todo en comunidades indígenas y mestizas rurales. Aunque están bastante extendidos, su presencia se concentra en áreas de las tierras bajas del Chaco, la Amazonia, la Orinoquia y las Guayanas, en manos de las sociedades originarias de la región. Sin embargo, dado que muchos de ellos suelen ser construidos en el momento de ser usados (en el contexto de determinadas fiestas o ceremonias) y que otros son sagrados y están protegidos por numerosas prohibiciones y sujetos a no menos tabúes (especialmente para observadores externos), los datos que se manejan en la actualidad distan de ser definitivos, lo que impide conocer el número y la distribución reales de estos clarinetes.
El origen de estos aerófonos continúa en discusión. Hasta el momento no existe evidencia arqueológica o documental directa que demuestre la presencia o el uso de instrumentos de lengüeta (simple, doble, libre) en la América precolombina; autores como Hornbostel (en Koch-Grünberg, 1923), Izikowitz (1934) y Métraux (1946), basándose en estas ausencias, presupusieron un origen estrictamente europeo/ibérico de los mismos. Otros, como Olsen y Sheehy (2008), se abstienen de una afirmación tan radical y plantean sus dudas al respecto, indicando que la falta de pruebas no avala en absoluto la hipótesis de un origen externo.

El análisis de los distintos tipos de aerófonos de lengüeta conocidos hoy en tierras sudamericanas sugiere que algunos de ellos –p.e. los "toré" del Amazonas y las Guayanas o las cañas rajadas de los Moré de Bolivia– serían de origen local; si bien no se puede asegurar, sin documentación oportuna y fehaciente, que sean prehispánicos, sí pueden identificarse como indígenas debido a sus particulares características (y en base a ellas podría plantearse la hipótesis de un origen anterior a la conquista). Otros, en cambio, muestran rasgos ibéricos/europeos; p.e. los clarinetes de pabellón de calabaza (y sus adaptaciones con asta) que aparecen en las comunidades Chipaya al oeste y entre los Bororo y los Abipón al este. En ese caso, los instrumentos foráneos pudieron influir sobre instrumentos pre-existentes o haber sido adoptados directamente, con o sin variaciones posteriores, por las comunidades locales. Aunque también podría tratarse de una coincidencia, un ejemplo de "evolución convergente": soluciones similares a inquietudes o problemas (musicales, sonoros) idénticos.

Existen, por último, ejemplos aislados de influencia africana: clarinetes llegados a América en las manos de los cientos de miles de seres humanos que formaron parte del tráfico esclavista. Tal sería el caso de la caña de millo colombiana.

 

Referencias

Izikowitz, K. G. (1934). Musical and other sound instruments of the South American Indians. A comparative ethnographical study. Gotemburgo: S.R. Publishers.

Koch-Grünberg, T. (1923). Von Roroima zum Orinoco. Vol. III. Stuttgart: Verlag Strecker und Schröder.

Métraux, A. (1946). Ethnography of the Chaco. En Steward, J. H. (ed). Handbook of South American Indians. Vol. 1: The Marginal Tribes. Washington: The Smithsonian Institute, pp. 197-370.

Ochoa Escobar, F. (2012). Las investigaciones sobre la caña de millo o pito atravesao. Cuadernos de Música, Artes Visuales y Artes Escénicas, 7 (2), pp. 159-178.

Olsen, D.; Sheehy, D. E. (2008). The Garland Handbook of Latin American music. 2.ed. Nueva York: Routledge.

Savia (s.f.). Los sonidos de las plantas. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Caña de millo en proceso de construcción. Foto: http://www.becaggm.fnpi.org/.

Información tomada del libro digital "Las raíces africanas de la caña de millo", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: , , ,

jueves, 24 de diciembre de 2015

Instrumentos musicales del río Guaporé

Instrumentos musicales del río Guaporé

Parte 07. Aerófonos 04


 

Silbatos con resonadores de nuez

Los Moré y los Itoreauhip fabricaban silbatos de señales kurám, uniendo con hilo de algodón y cera una pequeña caña y una nuez vacía, que oficiaba como bisel y cámara de resonancia. El conjunto se decoraba con hilo y plumas y se pintaba con urucú.

 

Flautas de muesca

Los Moré y los Itoreauhip confeccionaban unas flautas tipo "quena", que llamaban jirōn o pito-kowáu y usaban para emitir señales.

 

Flautas longitudinales simples

Tanto los Moré como los Itoreauhip ejecutaban flautas longitudinales, las napatók, con boquillas hechas de cera. Servían de entretenimiento y cada músico soplaba a la vez una pareja de flautas de diámetro similar y longitud ligeramente diferente.

 

Flautas de pico múltiples ("de Pan" de hilera simple)

Se trata de flautas longitudinales de pico unidas entre sí, que forman un conjunto más o menos extenso. Los Moré y los Itoreauhip unían sus flautas napatók (las dos que solían tocarse juntas) con hilo de algodón, y también llamaban al resultado final napatók.

Los Mampiapä tenían flautas triples, las pínipíni, que eran instrumentos de culto. Los Tuparí, por su parte, construían las páwoi, flautas cuádruples, con longitudes medias de 82, 67, 63 y 55 cm, y un diámetro de entre 20 y 24 mm. Muy parecidas eran las kupá de los Jabutí y las bopó raitiá de los Arikapú, con 72, 58, 54 y 49 cm de longitud media, y un diámetro de unos 20 mm.

 

Flautas de pico múltiples ("de Pan" de hilera doble)

Los Makurap y algunos pueblos vecinos del río Branco construían flautas de doble hilera: la fila superior contaba con 5 tubos y la inferior, con 4. El orden de los tubos no siempre dependía de su tamaño. Para soplar la hilera superior, la flauta debía ser rotada 90º.

Los Makurap tenían al menos dos tipos: la amemkó ("jaguar") y la schakó (nombre de un ave de la familia de las Cracidae). Ambas se tocaban juntas en ciertos festivales sacros. Al parecer había una tercera versión, la yarimemkó, aunque se tiene muy poca información de ella. En todos los casos los tubos se soplaban de a dos. El constructor no medía la longitud de los tubos, sino que probaba su sonido y dejaba que su oído decidiese.

Entre los Aruá existían instrumentos del mismo tipo con 5 tubos organizados en dos hileras de 3 y 2.

 

Flautas con orificios de digitación

Entre estos aerófonos se cuentan las wirawiró de los Moré y los Itoreauhip, que poseían 3 orificios de digitación. La boquilla estaba hecha con un tapón de cera, y el extremo distal se mantenía abierto.

Los Tuparí, por su parte, tenían flautas abták āt a o ab ká ba con boquilla de tapón de cera, extremo distal cerrado y 4 orificios. Se tocaban con los dedos índice y medio de cada mano muy estirados. Las mismas flautas se encontraron entre los Mampiapä y los Guaratägaja, que las llamaban ámiku káwa y les daban un uso ceremonial.

 

Silbatos matacos

Izikowitz bautizó a este tipo de flautas "Mataco pipes" o "silbatos matacos", en honor a unos aerófonos empleados por el pueblo Wichi o "mataco" del Chaco austral. Se trata de silbatos simples elaborados con tubos cortos, generalmente de hueso, dotados de un tapón interno de cera y una abertura que servía de bisel.

Los Makurap denominaban iminí a una variedad de este aerófono, doble, con tubos hechos de huesos de pájaro, con tapones de cera internos y orificios situados en el extremo proximal.

Los Mampiapä y los Guaratägaja tenían los wira-wiráp o wiríp-wiráp, que poseían el orificio en el centro. Los Makurap llamaban a esa versión de silbato oróntschi, mientras que los Tuparí la denominaban iwúi o kaböt y los Jabutí, kurindä.

 

Referencias

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Schlothauer, Andreas (2011). Das Guapore-Projekt. [En línea].

Van den Voort, Hein (s.f.). Coleção Emil Heinrich Snethlage: Introdução. Biblioteca Digital Curt Nimuendajú. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Silbatos wira-wiráp de los Guaratägaja. Foto: http://www.kringla.nu/.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales del río Guaporé", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: , , , , , ,

jueves, 17 de diciembre de 2015

Instrumentos musicales del río Guaporé

Instrumentos musicales del río Guaporé

Parte 06. Aerófonos 03


 

Flautas

Los Moré y los Itoreauhip poseían varios tipos de flautas:

a. Un segmento de bambú cerrado en ambos extremos por los nudos o tabiques naturales de la caña. El orificio de soplo se situaba en el centro del instrumento, que se llamaba paruparó.

b. El mismo segmento de caña, cerrado por un extremo por un tabique natural y por el otro por un tapón de cera (o con ambos extremos sellados con tapones de cera). El orificio de soplo se situaba en un extremo. Denominada wonkatí, la flauta se adornaba con plumas, pinturas y/o incisiones.

c. El mismo segmento de caña, con un extremo abierto y el otro cerrado por un tabique. Conocida también como wonkatí, contaba con dos orificios y producía varios tonos.

d. El mismo segmento de caña con el extremo proximal cerrado por un tabique y el otro desprovisto de él. El orificio de soplo se situaba cerca del extremo cerrado; el opuesto se cubría parcial o totalmente con la mano para variar la altura del sonido producido. Se llamaba woijê, y se adornaba con plumas.

e. El mismo segmento de caña, abierto por los dos extremos, con un orificio de soplo en el centro. El tubo generalmente tenía una muesca en un extremo (o en ambos) y también podía ejecutarse como una flauta vertical tipo "quena". Se denominaba paruparó.

f. Un tubo de madera ligera, con un extremo tapado y el otro abierto. El orificio de soplo se abría en el medio. La madera se rebajaba de tal forma que el perfil del instrumento se asemejara al de un reloj de arena. El nombre de esta flauta era sirimijá, y se decoraba con un patrón reticulado.

g. Flauta de hueso ātatí, con ambos extremos cerrados con cera.

Los Abitana usaban una flauta corta, la kururú, hecha con un tubo de madera ligera (de árboles del género Cecropia) cerrado por ambos extremos. En su interior se colocaba un mechón de fibras del fruto de una ceiba o palo borracho (árboles de la familia Bombacaceae), similares al algodón, las cuales producían un sonido sibilante. El instrumento llevaba un tocado de plumas.

 

Flautas longitudinales

Estas flautas equivalen a uno de los tubos de una flauta de Pan. Los Moré y los Itoreauhip empleaban las jirõn y las tätät para dar avisos; las decoraban con incisiones, plumas e hilo de algodón.

 

Flautas de Pan

Los Moré y los Itoreauhip poseían un buen número de flautas de Pan, conocidas como tzéna muráu. Tenían entre 2 y más de 20 tubos de caña verde atados con hilo de algodón. La atadura solía ser simple: si se trataba de pocos tubos, el lazo solo abrazaba la parte superior del instrumento, mientras que si eran muchos se sujetaban los dos extremos. También se practicaba la atadura tipo Vaupés, con dos varillas de caña e hilo. En las flautas de Pan más elaboradas se realizaban ataduras más complejas, o directamente se forraban con tela de corteza. Muchas llevaban adornos de plumas. Se usaban sobre todo en contextos ceremoniales, pero también como pasatiempo.

Los Abitana utilizaban las tuá de 4 tubos sujetos por una ligadura simple. Los Mampiapä y Guaratägaja, por su parte, tocaban las bänêbänê, de 3-5 tubos unidos mediante ligadura simple. Los Pauserna y los Makurap también parecen haber tenido flautas de Pan.

Los Aruá las construían de doble hilera: una fila principal de tubos cerrados y otra de tubos resonadores abiertos, ligeramente más pequeños que los primeros.

 

Referencias

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Schlothauer, Andreas (2011). Das Guapore-Projekt. [En línea].

Van den Voort, Hein (s.f.). Coleção Emil Heinrich Snethlage: Introdução. Biblioteca Digital Curt Nimuendajú. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Flauta de Pan tzéna muráu de los Moré. Foto: http://www.kringla.nu/.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales del río Guaporé", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, 10 de diciembre de 2015

Instrumentos musicales del río Guaporé

Instrumentos musicales del río Guaporé

Parte 05. Aerófonos 02


 

Tubos rajados

Entre los Moré y los Itoreauhip se utilizaban unos curiosos aerófonos, llamados wónta, formados por un tubo de caña verde en el que se abrían varias ranuras longitudinales. Cuando se soplaba, el aire escapaba por las aperturas, produciendo un sonido agudo y vibrante.

 

Lengüetas

Con cañas finas, los Moré y los Itoreauhip fabricaban unos aerófonos que tenían la apariencia de una larga boquilla de clarinete: una lengüeta levantada en un segmento de tubo, en el cual se mantenía un tabique intacto y se eliminaba otro. En el extremo distal solía atarse, como adorno, un mechón de plumones con hilo de algodón.

Cuando el aire se succionaba (una forma de interpretación de aerófonos de lengüeta rara en América Latina), el instrumento emitía un sonido agudo. Parece haber sido usado como juguete.

 

Clarinetes de bambú

Estos aerófonos fueron hallados entre los Aruá, quienes los elaboraban a partir de una pieza de bambú de la que se eliminaban todos los tabiques internos excepto uno, cercano al extremo proximal. En ese nudo se abría un pequeño orificio y se insertaba un tubo de caña más fina, provisto de una lengüeta. El instrumento quedaba dividido en dos partes: una cámara inicial, en la que se insuflaba el aire que ponía en movimiento la lengüeta, y un cuerpo que actuaba como pabellón de resonancia. El clarinete no contaba con orificios de digitación, por lo que emitía una única nota y, en algunos casos, un limitado número de armónicos.

Forman parte de una tradición instrumental extendida por buena parte de las tierras bajas sudamericanas. Respetando uno de sus rasgos más característicos, los Aruá preparaban este tipo de clarinetes (que llamaban woāp) con material verde, justo antes de la celebración en la que iban a ser ejecutados, e inmediatamente después los descartaban, pues a los pocos días ya eran inservibles. Un "maestro de los clarinetes" coordinaba la elaboración de los aerófonos, y se encargaba de comprobar los sonidos y de ajustar las boquillas si era necesario. Se tocaban tres tamaños distintos, que iban entrecruzando sus notas para crear melodías sencillas. Algunos músicos, que además danzaban, podían llevar más de un woāp en la mano, y los iban alternando cuando había que cambiar de nota.

Se sabe que los Tuparí poseían instrumentos similares, pero no se tienen demasiados datos sobre ellos.

 

Flechas silbadoras

Los Moré y los Itoreauhip utilizaban "flechas silbadoras" kiwó to: pequeñas nueces vaciadas, atravesadas por una caña fina y dotadas de un orificio lateral en el cual se soplaba. Se trataba, en resumen, de un silbato globular provisto de un mango largo y fino.

 

Silbatos globulares

Estaban presentes entre los Moré y los Itoreauhip, que los llamaban furatá o puratá y los hacían con cáscaras de nuez, a las que se practicaba un orificio de soplo y se cubría de abundante ornamentación. Su uso también aparece documentado entre los Abitana.

 

Referencias

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Schlothauer, Andreas (2011). Das Guapore-Projekt. [En línea].

Van den Voort, Hein (s.f.). Coleção Emil Heinrich Snethlage: Introdução. Biblioteca Digital Curt Nimuendajú. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Clarinetes del río Guaporé. Foto: http://www.europeana.eu/.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales del río Guaporé", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: , , , , , ,

jueves, 3 de diciembre de 2015

Instrumentos musicales del río Guaporé

Instrumentos musicales del río Guaporé

Parte 04. Aerófonos 01


 

Trompetas simples

En el área del río Guaporé existían un buen número de trompetas simples, es decir, que constaban de una sola pieza. Se construían con varios materiales, a partir de los cuales puede elaborarse una clasificación inicial:

a. Caña o madera. Los Moré y los Itoreauhip hacían trompetas naturales con tubos de bambú o de madera ligera (generalmente de árboles del género Cecropia) abiertos por ambos lados. Llamadas tamará, servían para dar avisos; se tocaban, por ejemplo, para alertar de la llegada de intrusos o visitantes. Algunas de ellas se decoraban raspando su superficie, y creando motivos que podían ser bastante elaborados.

b. Calabaza. Al parecer, este tipo de trompetas eran usadas por los Abitana.

c. Hueso. Fueron encontradas entre los Moré y los Itoreauhip, que las llamaban átati wónta o kanjê.

d. Arcilla cocida. Si bien no eran muy habituales, los Abitana poseían algunas. Denominadas iriwín winanazí, se modelaban tomando como referencia una trompeta de calabaza y se las decoraba cubriéndolas con hilos de algodón.

 

Trompetas compuestas

Los distintos tipos de trompetas compuestas (formadas por dos o más piezas) encontrados en la zona del Guaporé pueden clasificarse según los materiales empleados en su construcción.

a. Con pabellones amplificadores de calabaza.

Los Moré y los Itoreauhip fabricaban trompetas con una pieza de caña o de madera ligera y un resonador de calabaza no muy grande, colocado a continuación del tubo. Ambas partes se unían con cera, y el pabellón se decoraba con plumas. Llamados upín, estos aerófonos eran utilizados para anunciar algo, avisar, etc.

Los Kumaná también las tenían, y las designaban del mismo modo, pero a diferencia de los anteriores preferían usar calabazas muy barrigudas como pabellones de resonancia, y no solían agregar adornos plumarios.

Los Abitana, por su parte, construían las täki con pabellones de calabazas redondeadas, que pintaban con líneas blancas paralelas. En el resonador, bajo el orificio de salida del sonido, se ataba un manojo de plumas. El tubo se adornaba con hilo de algodón.

Las woáp de los Aruá tenían un pabellón elaborado con una calabaza muy alargada con una amplia abertura. Los Makurap utilizaban trompetas compuestas sin adornos que, al parecer, solo podían tocarse en ciertas ocasiones festivas. Se llamaban apítatschí (literalmente, "trompeta pequeña").

Los Mampiapä y los Guaratägaja contaban con varios tipos de trompetas de calabaza, a las que denominaban genéricamente bōmbōm. El tubo principal era corto, y el pabellón era ventrudo, muy similar a los de los Kumaná, y a veces se pintaba de rojo y blanco. Las bōmbōm solían emplearse para convocar a la comunidad a distintos actos ceremoniales.

Por último, los Arikapú interpretaban las pūpū, que se construían uniendo con cera e hilo dos tubos largos de bambú, y agregando a ese cuerpo –que superaba el metro de longitud– una calabaza particularmente larga y grande, abierta y desprovista de toda decoración. Al igual que entre los Moré y los Itoreauhip, tenían una función comunicativa.

b. Con pabellones de bambú o de madera de Cecropia.

Los Moré y los Itoreauhip utilizaban trompetas tamará que incluían dos tubos. Uno de ellos actuaba como cuerpo principal, y el otro hacía de pabellón amplificador del sonido. Ambas piezas se adornaban raspando la corteza, pintándolas con urucú, o decorándolas con plumas. A veces el pabellón se colocaba de forma transversal.

Los Kumaná tenían un instrumento similar, el wirawiró, que no presentaba incisiones decorativas.

Los Abitana elaboraban trompetas tamará de tres piezas: las dos habituales (tubo y pabellón) y una boquilla, unidas entre sí con abundante cera. Se adornaban con numerosas incisiones, y se pintaban con urucú.

También los Jabutí parecen haber utilizado este tipo de aerófono, al que habrían llamado burä, probablemente con fines rituales.

c. Con cuerpos de hueso y pabellones de cera.

Entre los Abitana se encontraron trompetas hechas con huesos de guerreros enemigos, a los cuales se agregaban pabellones de cera decorados con plumas y otros objetos pequeños. Se llamaban arakuanjām o arakungunjm.

 

Trompetas compuestas laterales

Los Pauserna construyeron trompetas compuestas con pabellones de calabaza, que ejecutaban en posición lateral. Serían similares a algunos ejemplares andinos, como la caña de Tarija (Bolivia) o la corneta de Argentina.

 

Referencias

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Schlothauer, Andreas (2011). Das Guapore-Projekt. [En línea].

Van den Voort, Hein (s.f.). Coleção Emil Heinrich Snethlage: Introdução. Biblioteca Digital Curt Nimuendajú. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Trompeta arakuanjām de los Abitana. Foto: http://www.kringla.nu/.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales del río Guaporé", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: , , , , , , ,