Un recorrido guiado a través de los sonidos de América Latina, sus instrumentos y sus intérpretes. Por Edgardo Civallero.

jueves, 27 de octubre de 2016

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Parte 04. Instrumentos de viento (II)


 


Yoresóx

También escrito ioresox o ioresorr, este instrumento recibe además el nombre de seku-seku o secusecu, un término derivado de la palabra siku, la popular flauta de Pan de las tierras altas andinas, con la que la yoresóx guarda similitudes.

Es una flauta de Pan compuesta por dos hileras de distinto tamaño, de tres tubos cada una, entre las que se reparten alternativamente las seis notas. Ambas hileras son complementarias, ejecutadas por dos músicos distintos, y se las conoce como "madre" e "hija" o "macho" y "hembra". El tubo menor de la "hija" o "hembra" mide unos 10 cm de largo, y el mayor de la "macho" o "madre", alrededor de 20; todos ellos se elaboran con caña de pared delgada, y suelen tener 1-1,5 cm de diámetro. Los tubos de cada hilera se atan con hilo de algodón purubixh.

Puede tocarse desde el Miércoles de Ceniza hasta la fiesta de San Pedro (29 de junio). Aparece sobre todo en las procesiones de Domingo de Pascua, siendo ejecutada entre compadres.

Algunas fuentes la citan como navotich; Snethlage recogió la denominación abō ísch. Entre los Chiquitano de Brasil también se la denomina yoresóxh.


Yoresoma

También escrito ioresoma. Otras denominaciones posibles serían yoresoka o ioresoka, y yoresomanka o ioresomanka. Se trata de una flauta de Pan de hilera simple, provista de seis tubos de caña de pared fina, con longitudes que van desde los 10 a los 30 cm, sujetos entre sí con hilo de algodón.

Suele interpretarse de forma individual y en muy escasas ocasiones: desde la fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre) hasta la de la Purísima Concepción (8 de diciembre), y a veces hasta fin de año.

Hay versiones como la del pueblo San Lorenzo (en el municipio de San José de Chiquitos) en las que se combinan una yoresoma "madre" (nipiapax yoresomanka) y una "hija" que mide la mitad y suena alrededor de una octava más aguda.


Tyopïx

También escrito tyoopïx, o incluso topüs o topurr. En algunas fuentes aparece como requinto o requintada. Es una flauta travesera de uso muy limitado, que actualmente se encuentra en pleno proceso de desaparición.

Está formada por un tubo de dos segmentos de caña tacuara gruesa (bokimia), en ocasiones un tanto torcidos, de unos 2,5-3 cm de diámetro y 90-100 cm de largo (generalmente la misma longitud que la del brazo extendido del intérprete). El extremo proximal se mantiene cerrado por un nudo natural de la caña, mientras que el distal se deja abierto. Cuenta con una boquilla y dos orificios de digitación cuadrados o, más raramente, circulares, ubicados muy cerca del extremo distal, y a unos 80 y 85 cm del proximal.

Buena parte de la información sobre su construcción, su uso y su repertorio se ha perdido. Algunos retazos de tradición oral aseguran que se tocaba entre julio y octubre, en las fechas de la cosecha del maíz. Otros señalan que su nombre significaría "tiempo de chaqueo", es decir, de poda y tala en la selva, y que se la habría utilizado para avisar de la caída de los troncos, o incluso para despedir a los árboles que acababan de ser derribados. En la primera mitad del siglo XIX, D'Orbigny recogió su uso durante el juego de pelota guatoroch o huitoró, escenificado en Carnaval:

A las tres, una música salvaje me anunció la llegada de los jugadores. Varios músicos acompañaban a estos indios: unos, golpeando tamboriles; otros, sacudiendo una calabaza llena de piedritas; otros tocando pitos o largos bambúes, como flautas, con dos perforaciones hechas al extremo, que obligaban al músico a estirar el brazo a fin de extraerles sonidos.

Con las flautas que han sobrevivido hasta hoy pueden obtenerse tres notas en un intervalo de segunda (p.ej. fa-fa#-sol).


Sananáx

También escrito sanana, y en ocasiones denominada sïbïbix, es una bocina corta fabricada con un segmento de caña tacuara de 30 cm de longitud y un diámetro variable (entre 0,5 y 3 cm), abierto en el extremo proximal y cerrado en el distal. En la parte delantera y hacia la mitad del tubo se abre un orificio en el cual se inserta una cola disecada de tatú (armadillo), adherida y asegurada a la caña con abundante cera negra (cera de abeja mezclada con carbón vegetal pulverizado) y que funciona como pabellón resonador.

La sananáx produce un único sonido, con un timbre similar al de algunas trompetas naturales de las tierras bajas bolivianas (p.ej. la caña "chapaca" de Tarija) o al de ciertas bocinas de las tierras altas (p.ej. el pututu).

Acompaña a la natïraixh, y se utiliza únicamente durante el Carnaval. Al parecer, forma parte del patrimonio cultural de un subgrupo Chiquitano, los paunax, pero resulta desconocida entre los otros subgrupos, p.ej. entre los monkox.

 

Referencias

Bayo, Ciro (1927). Por la América desconocida. Madrid. Ed. Caro Raggio.

Cavalcante Santana, Áurea (2012). Línguas cruzadas, histórias que se mesclam: Ações de documentação, valorização e fortalecemento da língua Chiquitano no Brasil. [Tesis]. Goiânia: Universidade Federal de Goiás.

Charlevoix, Pierre François Xavier de (1756). Histoire du Paraguay. París: Desaint & Saillant.

Da Silva, Verone Cristina (2015). Carnaval: Alegría dos Imortais. Ritual, pessoa e cosmología entre os Chiquitano no Brasil. [Tesis]. São Paulo: Universidade de São Paulo. Faculdade de Filosofía, Letras e Ciências Humanas.

Fernandes Silva, Joana A.; Moreira da Costa, José E. (2000). Chiquitano. Povos Indígenas no Brasil. [En línea].

Martínez, Cecilia (2015). Tapuy miri, chiquitos, chiquitanos. Historia de un nombre en perspectiva interétnica. Bulletin de l'Institut Français d'Études Andines, 44 (2), pp. 237-258.

Métraux, Alfred (1948). Tribes of Eastern Bolivia and the Madeira Headwaters: The Chiquitoans and other Tribes of the Province of Chiquitos. En Steward, Julian H. (ed.). Handbook of South American Indians. Volume 3: The Tropical Forest Tribes. Washington: The Smithsonian Institution, pp. 381-395.

Orbigny, Alcide d' (1835/2002). Viaje a la América Meridional. Tomo III. Lima: Institut Français d'Études Andines.

PROEIB (2014). Iipiakáx aukina anánkatai mapanaunkúx. Saberes de la cultura Chiquitana. Cochabamba: CEPOCH, FUNPROEIB Andes.

Rozo, Bernardo (coord.) (2011). Curaciones de luna nueva. Saberes, prácticas y productos musicales en Lomerío. La Paz: FAUTAPO-ProAa.

Rozo, Bernardo; Barrientos, Alejandro; Torrez, Lucio (2015). Jipurí. Consideraciones socioculturales acerca de un instrumento de aprendizaje musical lomeriano. En II Jornadas de Antropología, Historia y Arqueología. Santa Cruz de la Sierra, Centro de Investigaciones históricas y Antropológicas (CIHA).

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Waisman, Leonardo (1992). Culturas indígenas, Barroco europeo, utopías universales. Aspectos de la música y las artes en las Misiones de Chiquitos. En Jornadas de Teoría e Historia del Arte, Centro Argentino de Investigadores en Arte, Buenos Aires, 8-11 de septiembre. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Flauta de Pan yoresoma. Conar.senip.gob.ar.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales de los Chiquitano", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


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jueves, 20 de octubre de 2016

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Parte 03. Instrumentos de viento (I)


 

Entre los buxikia busúkïro se cuentan las flautas traversas buxíkh y tyopïx, la flauta vertical natïraixh, las flautas de Pan yoresóx y yoresoka, y la bocina sananáx, entre las más importantes.


Buxíxh

También escrito buxixh o burrirr, es una flauta travesera recta y cilíndrica, de unos 2,5 cm de diámetro y unos 45 cm de longitud. Posee seis orificios de digitación frontales, y no dispone de orificio posterior (pulgar): el primero está ubicado a 20-25 cm de la embocadura, mientras que el último se abre a 5-10 cm del extremo distal; la distancia entre cada uno de ellos es de 2,5 cm.

Se elabora con un segmento de caña tacuara (bokíxh o bokimia, dependiendo de su grosor) abierto en el extremo distal y cerrado por un nudo ("cañoto" o nuschakïx) o un tapón de cera de abeja (yopox) en el proximal. En los últimos tiempos también se emplean caños de PVC.

Su nota tónica suele oscilar alrededor del Mi, aunque es muy variable (y en general la afinación no es temperada). Si la flauta está afinada según una escala diatónica, cosa que raramente ocurre, pueden obtenerse semitonos mediante la obturación parcial de los orificios de digitación.

Probablemente se trata de la reproducción de una flauta militar europea, dado que, en líneas generales, las flautas traversas de este tipo no forman parte de los instrumentos tradicionales de las tierras bajas bolivianas. La buxíxh es el principal instrumento de todo el sistema musical de los Chiquitano, y de acuerdo a algunos informantes, antiguamente sólo se la podía utilizar entre los meses de mayo y agosto. En la actualidad se la toca todo el año, sin restricciones de calendario, dentro y fuera del repertorio correspondiente a los oficios religiosos católicos. Con ella se interpreta tanto música religiosa cristiana y tradicional indígena como cualquier otro tipo de repertorio.

El intérprete de buxíxh se llama ñaponux buxixh, y se presupone que, además de esta flauta travesera, conoce y sabe tocar todos los demás instrumentos de viento del sistema musical nativo.

Entre los Chiquitano de Brasil, la flauta es considerada un instrumento femenino y, al igual que en Bolivia, puede emplearse en cualquier momento del año.


Natïraixh

También escrito natïraix o nateraish, y conocida como fífano o, de manera menos habitual, purísima, es una flauta vertical de pico con aeroducto interno. Se trata de un tubo recto y cilíndrico, de 2,5 cm de diámetro y unos 50-55 cm de longitud. Dispone de siete orificios de digitación: seis frontales y uno posterior. El primer orificio está ubicado a 25-27 cm del extremo proximal, y la distancia entre agujeros (de 1 cm de diámetro) oscila entre 2,3-2,5 cm.

Se fabrica con un segmento de caña tacuara abierto por ambos extremos; el proximal cuenta con un tapón de cera de abeja que forma un aeroducto, el cual conduce el aire hasta el bisel tallado en la cara anterior del instrumento.

La nota tónica oscila alrededor del Fa, aunque, como en el caso de la buxíxh, la afinación y la escala varían de un instrumento a otro. Su nombre derivaría del pífano europeo, y el modelo de flauta vertical con aeroducto interno habría sido introducido por los misioneros jesuitas.

Aparece desde la festividad de la Purísima Concepción (8 de diciembre, de allí la denominación de purísima) hasta el Miércoles de Ceniza. Esto significa que se puede tocar durante las Carnestolendas; en esa fiesta suele acompañar el "entierro" del Carnaval.

Los Chiquitano de Brasil la consideran un instrumento masculino y la utilizan solamente en Carnaval, como una especie de "mediador" entre los vivos y otras entidades (animales, difuntos).

 

Referencias

Bayo, Ciro (1927). Por la América desconocida. Madrid. Ed. Caro Raggio.

Cavalcante Santana, Áurea (2012). Línguas cruzadas, histórias que se mesclam: Ações de documentação, valorização e fortalecemento da língua Chiquitano no Brasil. [Tesis]. Goiânia: Universidade Federal de Goiás.

Charlevoix, Pierre François Xavier de (1756). Histoire du Paraguay. París: Desaint & Saillant.

Da Silva, Verone Cristina (2015). Carnaval: Alegría dos Imortais. Ritual, pessoa e cosmología entre os Chiquitano no Brasil. [Tesis]. São Paulo: Universidade de São Paulo. Faculdade de Filosofía, Letras e Ciências Humanas.

Fernandes Silva, Joana A.; Moreira da Costa, José E. (2000). Chiquitano. Povos Indígenas no Brasil. [En línea].

Martínez, Cecilia (2015). Tapuy miri, chiquitos, chiquitanos. Historia de un nombre en perspectiva interétnica. Bulletin de l'Institut Français d'Études Andines, 44 (2), pp. 237-258.

Métraux, Alfred (1948). Tribes of Eastern Bolivia and the Madeira Headwaters: The Chiquitoans and other Tribes of the Province of Chiquitos. En Steward, Julian H. (ed.). Handbook of South American Indians. Volume 3: The Tropical Forest Tribes. Washington: The Smithsonian Institution, pp. 381-395.

Orbigny, Alcide d' (1835/2002). Viaje a la América Meridional. Tomo III. Lima: Institut Français d'Études Andines.

PROEIB (2014). Iipiakáx aukina anánkatai mapanaunkúx. Saberes de la cultura Chiquitana. Cochabamba: CEPOCH, FUNPROEIB Andes.

Rozo, Bernardo (coord.) (2011). Curaciones de luna nueva. Saberes, prácticas y productos musicales en Lomerío. La Paz: FAUTAPO-ProAa.

Rozo, Bernardo; Barrientos, Alejandro; Torrez, Lucio (2015). Jipurí. Consideraciones socioculturales acerca de un instrumento de aprendizaje musical lomeriano. En II Jornadas de Antropología, Historia y Arqueología. Santa Cruz de la Sierra, Centro de Investigaciones históricas y Antropológicas (CIHA).

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Waisman, Leonardo (1992). Culturas indígenas, Barroco europeo, utopías universales. Aspectos de la música y las artes en las Misiones de Chiquitos. En Jornadas de Teoría e Historia del Arte, Centro Argentino de Investigadores en Arte, Buenos Aires, 8-11 de septiembre. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Flauta natïraixh. Conar.senip.gob.ar.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales de los Chiquitano", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 



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jueves, 13 de octubre de 2016

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Parte 02. La música


 

Existe poca información sobre la música originaria de los Chiquitano antes de la llegada de los jesuitas. Estos no recogieron sus canciones (aún cuando hubieran podido hacerlo). Tomando en consideración las descripciones de los sacerdotes de las costumbres indígenas, puede decirse que eran sociedades en donde la música jugaba un rol muy importante. Según el padre Charlevoix:

El día era inaugurado con música hasta que el sol había secado el rocío (...) A la puesta del sol, la mayor parte de la población se retiraba a descansar, pero los jóvenes pasaban buena parte de la noche en bailar al son de los instrumentos.

El padre Fernández (citado por Strack) relató que la ceremonia del matrimonio incluía festejos, banquetes de dos o tres días y mucha música. Esta última también estaba presente en el juego del tiro con arco, el juego de la pelota huitoró y el juego de la guerra o butucú, que según Bayo era practicado, en tiempos de los jesuitas, en la plaza del pueblo.

Dos siglos más tarde, en 1948, Métraux enumeraba los instrumentos hallados entre los Chiquitano:

Flautas (con uno o dos orificios), flautas de Pan y tobilleras de cáscaras de frutos, sonajeros de calabaza, y silbatos son los únicos instrumentos musicales mencionados en nuestra fuentes.

En la actualidad, esta sociedad utiliza dos categorías de elementos sonoros tradicionales: los instrumentos de viento (buxikia busúkïro) y los de percusión (buxikia musïmúnunu). Evidentemente, los Chiquitano también han integrado en su acervo organológico numerosos préstamos occidentales, entre los que se cuentan los instrumentos barrocos introducidos por los misioneros jesuitas (sobre todo el violín), y algunos del folklore boliviano (especialmente la guitarra y el acordeón).

Los conjuntos musicales Chiquitano se dividen en dos grandes grupos: la "capilla musical" de la iglesia, que interpreta textos litúrgicos y deriva de los conjuntos jesuíticos, y los conjuntos tradicionales, que incluyen los de flauta y tambor. De estos últimos hay varios en cada pueblo; tocan en casas particulares y en los "cabildos" o casas comunitarias, ejecutando música instrumental de transmisión oral. Los instrumentos que se describirán a continuación únicamente aparecen en los conjuntos tradicionales.

 

Referencias

Bayo, Ciro (1927). Por la América desconocida. Madrid. Ed. Caro Raggio.

Cavalcante Santana, Áurea (2012). Línguas cruzadas, histórias que se mesclam: Ações de documentação, valorização e fortalecemento da língua Chiquitano no Brasil. [Tesis]. Goiânia: Universidade Federal de Goiás.

Charlevoix, Pierre François Xavier de (1756). Histoire du Paraguay. París: Desaint & Saillant.

Da Silva, Verone Cristina (2015). Carnaval: Alegría dos Imortais. Ritual, pessoa e cosmología entre os Chiquitano no Brasil. [Tesis]. São Paulo: Universidade de São Paulo. Faculdade de Filosofía, Letras e Ciências Humanas.

Fernandes Silva, Joana A.; Moreira da Costa, José E. (2000). Chiquitano. Povos Indígenas no Brasil. [En línea].

Martínez, Cecilia (2015). Tapuy miri, chiquitos, chiquitanos. Historia de un nombre en perspectiva interétnica. Bulletin de l'Institut Français d'Études Andines, 44 (2), pp. 237-258.

Métraux, Alfred (1948). Tribes of Eastern Bolivia and the Madeira Headwaters: The Chiquitoans and other Tribes of the Province of Chiquitos. En Steward, Julian H. (ed.). Handbook of South American Indians. Volume 3: The Tropical Forest Tribes. Washington: The Smithsonian Institution, pp. 381-395.

Orbigny, Alcide d' (1835/2002). Viaje a la América Meridional. Tomo III. Lima: Institut Français d'Études Andines.

PROEIB (2014). Iipiakáx aukina anánkatai mapanaunkúx. Saberes de la cultura Chiquitana. Cochabamba: CEPOCH, FUNPROEIB Andes.

Rozo, Bernardo (coord.) (2011). Curaciones de luna nueva. Saberes, prácticas y productos musicales en Lomerío. La Paz: FAUTAPO-ProAa.

Rozo, Bernardo; Barrientos, Alejandro; Torrez, Lucio (2015). Jipurí. Consideraciones socioculturales acerca de un instrumento de aprendizaje musical lomeriano. En II Jornadas de Antropología, Historia y Arqueología. Santa Cruz de la Sierra, Centro de Investigaciones históricas y Antropológicas (CIHA).

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Waisman, Leonardo (1992). Culturas indígenas, Barroco europeo, utopías universales. Aspectos de la música y las artes en las Misiones de Chiquitos. En Jornadas de Teoría e Historia del Arte, Centro Argentino de Investigadores en Arte, Buenos Aires, 8-11 de septiembre. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Aerófonos de los Chiquitano. Grandespiedrasynandu.blogspot.com.es.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales de los Chiquitano", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 



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jueves, 6 de octubre de 2016

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Instrumentos musicales de los Chiquitano

Parte 01. Los Chiquitano


 

Los Chiquitano son una sociedad originaria de las tierras bajas del oriente boliviano, con una población de entre 40.000 y 60.000 (la tercera más numerosa del país) repartida entre las provincias de Ñuflo de Chaves, Velasco, Sandoval, Germán Busch, Ichilo y Chiquitos (departamento de Santa Cruz) y de Iténez (departamento de Beni), así como en tres municipios del estado de Mato Grosso (Brasil). Hablantes de la lengua bésiro (la cuarta más utilizada de Bolivia), se dedican a la agricultura y al trabajo en haciendas locales, y mantienen viva una parte importante de su identidad como pueblo.

Esta sociedad surgió a partir de la amalgama de varias etnias indígenas, reunidas en las reducciones jesuíticas que se establecieron en la zona a partir del siglo XVII.

Desde 1546 los españoles conocían las actuales tierras bajas bolivianas merced a las expediciones de Ñuflo de Chaves y Domingo Martínez de Irala. Acompañados por porteadores y guerreros guaraníes, partieron de Asunción en dirección al Perú buscando la célebre "Sierra de la Plata" a través de distintas rutas (río Paraguay, río Pilcomayo...). Se cree que algunas de las parcialidades descritas en las crónicas de estos viajes eran Chiquitano, en particular aquellas que utilizaban flechas envenenadas.

Los guaraníes que acompañaban a los conquistadores emplearon el diminutivo derogatorio tapiï-mirí, "esclavos chicos", para referirse a aquellos pueblos. Los europeos simplificaron el término llamándolos "chiquitos"; el área que habitaban fue desde entonces bautizada como "Llanos de Chiquitos" o "Chiquitanía".

La conquista de la región se realizó entre 1557 y 1560 por el propio Ñuflo de Chaves, que fundó Nueva Asunción o "La Barranca", a orillas del río Guapay, en 1559. En 1561 fundó la primera Santa Cruz de la Sierra (hoy llamada "La Vieja"), en la sierra de San José, tras subyugar a varios grupos Chiquitano, como los Tamacoci y los Gorgotoqui. En 1590 Santa Cruz tuvo que ser desplazada a lo que hoy es Cotoca, y en 1595, a su ubicación definitiva en la antigua San Lorenzo Real de la Frontera.

Tras el abandono de Santa Cruz "la Vieja", los Chiquitano que habían sobrevivido a cuatro décadas de dominio extranjero, recuperaron su libertad y lanzaron numerosos ataques contra los asentamientos españoles. En 1690 algunas facciones, derrotadas en expediciones punitivas, accedieron a dejar entrar misiones jesuíticas en sus territorios. La primera de ellas (San Francisco Xavier, 1691) se estableció entre los Pinoco, mientras los bandeirantes paulistas borraban del mapa una aldea Chiquitano tras otra. Los españoles pusieron coto a los esclavistas brasileños y entre 1691 y 1767 facilitaron la creación de otras diez misiones o "pueblos de indios" jesuíticos en la Chiquitanía: San Rafael (1696), San José de Chiquitos (1698), San Juan Bautista (1699), Concepción (1708), San Miguel (1721), San Ignacio de los Zamucos (1724), San Ignacio de Loyola (1748), Santiago (1754), Santa Ana (1755) y Santo Corazón (1760).

Para 1745 los sacerdotes recopilaron una muestra de la enorme diversidad étnica de la zona, que estuvo representada por los grupos reducidos en las misiones: Piñoca, Purasi, Paicón, Quiviquica, Baure, Guapa, Boococa, Tubasi, Puizoca, Zibaca, Quimomeca, Quitema, Napeca, Paunaca, Cusica, Tapacura, Tau, Tanipica, etc. Tras la expulsión de la Orden de los territorios españoles en 1767, la región fue casi olvidada (excepto por las nuevas incursiones esclavistas). A principios del siglo XX toda ella estaba sumida en la miseria, y de sus antiguas ciudades solo quedaban las ruinas. Para sumar a la desolación, este territorio fue uno de los escenarios de la Guerra del Chaco (1932-1935) entre Bolivia y Paraguay. La recuperación socio-económica, lenta e inacabada, comenzó durante la segunda mitad del siglo pasado.

 

Referencias

Bayo, Ciro (1927). Por la América desconocida. Madrid. Ed. Caro Raggio.

Cavalcante Santana, Áurea (2012). Línguas cruzadas, histórias que se mesclam: Ações de documentação, valorização e fortalecemento da língua Chiquitano no Brasil. [Tesis]. Goiânia: Universidade Federal de Goiás.

Charlevoix, Pierre François Xavier de (1756). Histoire du Paraguay. París: Desaint & Saillant.

Da Silva, Verone Cristina (2015). Carnaval: Alegría dos Imortais. Ritual, pessoa e cosmología entre os Chiquitano no Brasil. [Tesis]. São Paulo: Universidade de São Paulo. Faculdade de Filosofía, Letras e Ciências Humanas.

Fernandes Silva, Joana A.; Moreira da Costa, José E. (2000). Chiquitano. Povos Indígenas no Brasil. [En línea].

Martínez, Cecilia (2015). Tapuy miri, chiquitos, chiquitanos. Historia de un nombre en perspectiva interétnica. Bulletin de l'Institut Français d'Études Andines, 44 (2), pp. 237-258.

Métraux, Alfred (1948). Tribes of Eastern Bolivia and the Madeira Headwaters: The Chiquitoans and other Tribes of the Province of Chiquitos. En Steward, Julian H. (ed.). Handbook of South American Indians. Volume 3: The Tropical Forest Tribes. Washington: The Smithsonian Institution, pp. 381-395.


Orbigny, Alcide d' (1835/2002). Viaje a la América Meridional. Tomo III. Lima: Institut Français d'Études Andines.

PROEIB (2014). Iipiakáx aukina anánkatai mapanaunkúx. Saberes de la cultura Chiquitana. Cochabamba: CEPOCH, FUNPROEIB Andes.

Rozo, Bernardo (coord.) (2011). Curaciones de luna nueva. Saberes, prácticas y productos musicales en Lomerío. La Paz: FAUTAPO-ProAa.

Rozo, Bernardo; Barrientos, Alejandro; Torrez, Lucio (2015). Jipurí. Consideraciones socioculturales acerca de un instrumento de aprendizaje musical lomeriano. En II Jornadas de Antropología, Historia y Arqueología. Santa Cruz de la Sierra, Centro de Investigaciones históricas y Antropológicas (CIHA).

Snethlage, Emil H. (1939). Musikinstrumente der Indianer des Guaporégebietes. Berlín: Fundación Bäßler.

Waisman, Leonardo (1992). Culturas indígenas, Barroco europeo, utopías universales. Aspectos de la música y las artes en las Misiones de Chiquitos. En Jornadas de Teoría e Historia del Arte, Centro Argentino de Investigadores en Arte, Buenos Aires, 8-11 de septiembre. [En línea].

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Máscara de la Danza de los abuelos. Rutaverdebolivia.com.

Información tomada del libro digital "Instrumentos musicales de los Chiquitano", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 



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